
La Telaraña Mundial nos ha atrapado a todos, transformando el uso de Internet y dándonos un increíble poder de acceso y distribución de la información cuyas consecuencias apenas empezamos a descubrir. Conozca el medio que ha hecho posible la ruptura de la barrera de la información, colocándola en las manos de las masas y equiparando a las corporaciones multimillonarias con el pequeño empresario, el estudiante universitario y el adolescente promedio.
Desde sus inicios, Internet fue una herramienta usada casi en su totalidad por académicos, estudiantes, científicos, personas con cierto nivel técnico y fanáticos de las computadoras. Aparte de la barrera comercial existente, esto se debía en buena medida a que usar Internet no era fácil ni sencillo para el usuario promedio.
Mas todo eso cambió con la llegada de la llamada Telaraña Mundial (WWW) y el hipertexto. Ideada por Tim Berners-Lee y hechas propiedad pública sus especificaciones, la WWW revolucionaría en poco tiempo la forma en que usamos las computadoras y la forma en que vivimos. De hecho, es la responsable de la explosiva popularidad reciente de Internet y de que muchos usuarios comprasen un módem y se conectaran a la red por primera vez.
Al visitar a través de Internet un sitio en la WWW, se nos muestra por lo general una "página" con texto y gráficos (si nuestra estación puede desplegarlos) y opciones sobre la información disponible en dicho lugar o en otros lugares en la telaraña. Para ver la información deseada o trasladarnos a uno de los sitios mostrados, tan sólo lo seleccionamos en la pantalla y somos transferidos allá.
Por ejemplo, si nos visita en Internet y lee este documento en su computador, verá que todas las menciones que hacemos a documentos, lugares, instituciones o servicios, están subrayadas. A estos textos subrayados se les llama referencias o conexiones hipertexto, porque al seleccionarlas con el mouse somos trasladados inmediatamente al lugar o documento que indican. Otras referencias, tienen la forma de un elemento gráfico, como los populares íconos de los interfaces gráficos modernos.
Gracias al uso de estas referencias, puede eliminarse la duplicación innecesaria de información en distintos computadores y todo dato puede referirse y llevarnos fácilmente a su fuente original.
La WWW nació en marzo de 1989 en el CERN (Conseil Europeen pour la Recherche Nucleaire en francés), ahora denominado Laboratorio Europeo para la Física de Partículas. Hacia allí se dirigen científicos de todo el mundo para realizar investigaciones en Física avanzada, ingeniería y proyectos de manejo de información, visitando algunos el centro sólo por un breve período de tiempo.
El objetivo de la primera encarnación de la WWW fue facilitar y agilizar el acceso de estos investigadores a la información existente en los computadores del centro sobre los distintos tópicos y "publicar" sus trabajos con referencia directa a las fuentes originales usadas. Los antiguos y estáticos pies de página y referencias bibliográficas, serían sustituidos por referencias hipertexto, que al seleccionarlas nos transportarían al documento original citado. Así se reduciría en gran parte el proceso de revisión de la documentación ya escrita y se eliminaría la pérdida de tiempo innecesaria buscando en bibliotecas y computadoras diferentes o distantes.La solución implementada incluyó el lenguaje HTML (HyperText Mark-up Language en inglés o Lenguaje para indicar HiperTexto) y el protocolo HTTP (HyperText Transfer Protocol en inglés o Protocolo para la Transferencia de HiperTexto).
El HTML sería usado para escribir documentos fáciles de compartir entre múltiples tipos de computadoras y el HTTP el conjunto de reglas estándar que permitiría accesarlos y compartirlos efectivamente.
El lenguaje HTML no es más que una colección de códigos que se intercalan en el texto de un documento a ser publicado en la red. Para leer estos documentos se usan programas que interpretan dichos códigos, identificándolos porque son colocados entre los símbolos < >.
Por ejemplo, al hacer un documento HTML, si queremos desplegar una parte del texto en letras itálicas, escribimos <I>y el texto es desplegado en itálicas hasta que cancelamos la orden con el código correspondiente</I>, típicamente el mismo código precedido de /. Así de sencillo.
En adición, el HTML incluye facilidades para elaborar documentos estructurados y organizados, con orden jerárquico definido y realzamiento de sus secciones. En forma similar al ejemplo anterior, para indicar un título, sólo hay que poner
<H1>y escribir el texto</H1>,
<H2>para indicar un subtítulo</H2>,
<H3>para un sub-sub-título</H3>
y así sucesivamente.
Cada computador al mostrar el documento aplica los códigos y resalta la información según sus posibilidades. Como la red incluye usuarios con pantallas no gráficas, este sistema resultó ideal ellos también. Si sus pantallas no despliegan letras grandes o en itálicas, simplemente se ignoran esos comandos, pero el resto de la información se muestra sin problemas.
Sólo un poquito más compleja, es la forma de hacer referencia a documentos y lugares en la red. Usando <A HREF=dirección/documento> indicamos una descripción de otro lugar, documento, imagen, sonido o video que aparece subrayada y que el lector puede accesar con sólo seleccionarla. Con el HTML no había gran cosa que aprender, sólo una lista de códigos a intercalar al escribir informes y los científicos, aún los tecno/compu-fóbicos aceptaron la nueva fórmula con entusiasmo.
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La Red Desenredada |